lunes, 30 de enero de 2006

Quesque Darío está ensayando con su grupo para un concurso de rondas.
Quesque la maestra no quiere que esté en la ronda, que mejor descanse el niño (la entiendo, ella también descansará).
Quesque tienen un mes para que salga.

Pero ¡ah! dijo la maestra que ella no piensa llegar al concurso con la naranja dulce, y mucho menos con el limón partido.

Pos cada quien ¿no?... ¿arderá? Uy.

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Era de madrugada. Una pareja dormía en su cama cuando se escuchan ruidos en la cocina. La mujer se levanta sobresaltada y le dice a su marido: "Viejo, levántate y asómate a la cocina, para que crean que hay hombre". El hombre le responde: "Entonces asómate tú, para que crean que hay perro".
Juar juar... ejem....
Qué estúpido.
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Darío ha decidido qué hacer con toda la música que ha escuchado. La está utilizando como el soundtrack de su vida. Por eso escucha "Pasaba por aquí", lo utiliza cuando se siente triste. O "Cenit", la tararea cuando algo lo emociona mucho.
Muero por saber cuando utilizará "Cantares" de Serrat. Su recomendación musical de la semana, por cierto. Y para las rolas de Bersuit, ya hasta videos tiene ensayados.

jueves, 26 de enero de 2006

He comenzado a desarrollar esa malevolencia característica de las personas virtuosas.

Me di cuenta en una junta de maestros hace dos días. Mi socia de tabaco me hizo unas discretísimas señas para invitarme a fumar y yo pregunté en voz fuerte y estentórea a la coordinadora de la reunión: “Lauris, ¿le diste permiso a Almita de irse a fumar un cigarro?”. Laura no entendió y Alma volvió a hacerme otras discretísimas señas, aunque en esa ocasión para invitarme a irme a la chingada.
Durante el curso de la reunión aporté mis siempre certeros comentarios, que al parecer no fueron ni tan certeros, porque la retroalimentación final dio como resultado que a falta de nicotina yo me estaba volviendo “malvada”.

Quiero dejar en claro que no fue mi gusto dejar el cigarro. Fui obligada. Mi estómago me chantajeó de la manera más vil para que lo hiciera. Además, Fefé (chismosito sin calzones) le contó a mi madre de mi vicio secreto. Algo tuvo que ver la mirada reprobatoria de mi santísima madre. Malditas películas de Marga López y Sara García.

Debo decir que el médico jamás me dijo que el cigarro me pudiera causar algún daño, ni para lo de los pulmones ni para lo de las úlceras. Tuve a bien ocultar ese pequeño detalle, pero fue sólo porque a él nunca se le ocurrió preguntarme si fumaba. Todavía tengo un aspecto sano.
Pero he leído, me he informado y hay cosas que no puedo hacerle a mi cuerpo. Bueno, sí podría, si no fuera tan doloroso.

Vicio… palabra melódica, tan llena de vibrantes sugerencias.
Voy a extrañar el tabaco, más que el vino tinto y que el sotol.
Pero más que todo voy a extrañar esas complicidades conformadas alrededor de nuestras pequeñas debilidades.
¿O acaso las más grandes amistades no surgen en medio de encarnizados encuentros etílicos? ¿Acaso no han marcado los vicios, llámense alcohol, tabaco, sexo, hombres, las historias de nuestras mejores relaciones?

Yo puedo recordar más de dos.
Y seguramente Ranita, la Shelle, Gwen… pueden recordar algunas más.

En medio de mi neurosis inducida por la falta de nicotina, río al recordar escena tras escena. En todas hay humo, alcohol, risas y cachondeo.

Me alejo del vicio. Pero es temporal.
En dos meses, dijo el doctor, mis úlceras habrán sanado.
En dos meses llegaré a mi tercera década.
En dos meses a mi vida será nuevamente invitado el humo, el alcohol, las risas, el cachondeo.
Al menos mientras me aguante el duodeno.
Y mientras… sólo queda intentar no ser virtuosa.

En algún lado leí esta frase atribuida a Elizabeth Taylor:
El problema con la gente que no tiene vicios es que, por lo general, podemos estar seguros de que tendrán virtudes un tanto molestas.
Líbreme Dios.


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Alonso Ruvalcaba, colaborador de La Jornada con su columna Antrobiótica (chidísima) tiene su blog aquí.
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COLAPSO EMOCIONAL INMINENTE
Acabo de leer aquí que Terry Gilliam rodará en Chihuahua su próxima película. Estoy esperando una fé de erratas, pero la fuente es confiable.
Estoy infartada.
Tengo que hacer fila fuera de su hotel con mis peliculitas y mi lata de spam para que me las firme.

lunes, 23 de enero de 2006

Cinco hábitos extraños

Atendiendo a la invitación del Sr. Chimal... (y además porque tenía que desahogar de algún modo estas desgraciadas compulsiones)

1. Comerme el esmalte de las uñas cuando estoy aburrida, con el fin de tener que volvérmelas a pintar.
2. ¿Ser escatológico sobre la mesa es un hábito extraño o ya ha sido difundido?
3. Estirar las sábanas de la cama en forma tal que no quede ni un solo pliegue, si no, me es imposible dormir..
4. Copiar y/o comprar películas que no veré nunca.
5 Contar las i´s, t´s, ñ´s y acentos en cada oración que escucho y además (hay más) conocer de manera inmediata si el número de palabras de la oración es par o impar. Soy una especie de Rain Man imbécil.

Y los elegidos son (por orden de bizarrez, no es porque me caigan bien):
La Shelle
El Sr. Kabeza
La Marce (me muero por conocer sus extraños hábitos)
La Gwen (a ver si se da un tiempo, mija)
El Sr. Árbol

Los demás no comiencen con recriminaciones, que al rato les llega.
¡Ah! y muy importante.
Da rules
El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título ‘5 extraños hábitos tuyos’ (o algo parecido).
Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog, a propósito de sus hábitos extraños, deben también indicar claramente este reglamento.
Al final, debes escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario web.
No olvides dejar un comentario en su blog o diario web diciendo: ‘Has sido elegido’ y rogar que lean el tuyo.
Rax

domingo, 22 de enero de 2006

Malhaya quien dijo miedo, si para morir nací


Más de cien artistas se unieron para participar en el concierto, organizado por la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género, de España, y el GDF. Entre las figuras solidarias estuvieron Joan Manuel Serrat, Eugenia León, Tatiana, Jesusa Rodríguez, Rogelio Guerra, Ana Colchero y Betsy Pecanins...(Sigue nota de La Jornada)

viernes, 20 de enero de 2006

Me desperté con la tonadita de una canción aprendida hace casi 25 años. Era el himno de un jardín del niños al que asistí durante el año que mi madre estudió estilismo. Estaba cerca de la escuela de mi mamá, y ella me recogía a las 12 de mediodía. A esa hora, para hacer tiempo antes de ir a la escuela de mis hermanos, íbamos a un Kentucky cercano. Y caminábamos despacito viendo los aparadores de las tiendas hasta llegar a la primaria. En uno de esos aparadores me enamoré de un estuche de médico, que cambié tristemente, como Esaú su primogenitura, por un ábaco barato. Si a mí ni me gustaban las matemáticas.
Estos recuerdos se me amontonaron de la cama a la puerta del baño, y había más amenazando con brotar. Los percibí asomando sus cabecillas (la obra de teatro de hormiguitas, el lodazal bajo los columpios, los delantalitos amarillos y rojos, la vez que se me hizo tarde) pero un dolor abrupto en el estómago los detuvo.
Ya me había dado antes el dolor, era molesto pero pasajero. Sin embargo hoy no se fue. Estuve esperando que se fuera después de que con trabajos me vestí. Esperé hasta el último minuto en que tuve oportunidad de irme a trabajar. Pero no se fue.
Tuve que ir al doctor. Tengo úlceras estomacales consecuencia del tratamiento médico anterior (sí, sí, y también del café, el alcohol y el tabaco). Tantos años cuidándome sin tragar papitas en valentina, y mugres de ésas, para darme cuenta que es posible que mi dieta ni el estrés tengan nada que ver. Tal vez tengo una bacteria. O una hernia hiatal. Nunca antes... me dije y Fefé me dio la bienvenida a la edad del Nunca antes. Todavía faltan dos meses, murmuré por lo bajo, pero mi cuerpo no estuvo de acuerdo.

No vuelvo a ir al médico.
Todavía que me saca lo de las úlceras me dice que tengo que ir al neumólogo por posibles hongos en los pulmones (alucinógenos, espero) y al ginecólogo, por probable tumoración benigna.
Si yo nomás tenía un dolorcito estomacal.

Si me concentro un poco, mis recuerdos atemorizados por el dolor, vuelven a aparecer.
La estatua de Caperucita roja y el lobo al frente del jardín, era bellísima.
Y la tonadita iba "Adelante, DIF Sonora... vamos juntos..."

lunes, 16 de enero de 2006

Escucho "Paraules de amor" y recuerdo las pláticas de receso de esta semana.
Danye, una chica de quince años, me cuenta emocionada sobre su noviazgo, sus dudas, sus cuestiones sobre cómo besar y cuándo será el mejor momento para un beso francés.
Tanta información me incomoda a ratitos, pero es un soplo de brisa fresca a mis recesos habituales, en los que soy acosada por especímenes tan variados como la Srita. A, quien suele padecer accesos de llanto y se hace bolita como cochinilla, hasta que llego yo a desentumirla; o R, que tiene el don de la inoportunidad. O qué tal J, al que llaman Camaleón... desesperante saber si me está viendo a los ojos o mira hacia otra parte de mi anatomía. O M, que en su genialidad se ha vuelto existencialista y con nadie puede congeniar.

Gracias a la dulce Danye, puedo ignorar un poco ciertas miserias que no me han sido tan ajenas, aunque a veces tantas confesiones me hagan sonrojar. (Todavía puedo)

martes, 10 de enero de 2006

El momento cumbre en la vida de Fefé como padre, la justificación de su paternidad, la pregunta esperada durante tantos años, llegó hace unas semanas:
- Papá, ¿quién es el Ché?
El cielo se iluminó, aleluyas haendelianos desbordaron por las ventanas, el tiempo se detuvo...
- Ven, Alex, tenemos que hablar... de hombre a hombre.

A mí también me llegó el mío.
- Mamá, ¿quién hizo la película de Charly y la fábrica de chocolates?
- Ven acá, Darío. Hablaremos de Tim Burton, Roald Dahl y Danny Elfman...

¡Hallelujah, hallelujah!


viernes, 6 de enero de 2006

Amanecí ligeramente afónica, consecuencia de las anteriores desveladas, madrugadas frías, alcoholes y birrias heladas; agravada por mis primeras palabras del día:
- ¡CON UN CARAMBA! ¡SON LAS SEIS DE LA MAÑANA, TODAVÍA NO LLEGAN LOS REYES MAGOS!!
Y media hora después..
-¡PINCHE HEMINGWAY! ¡NO QUIERO JUGAR!

Resultado: Me estoy tomando mi tecito de gordolobo con miel de abeja, a ver si recupero mi habitual hermosa tesitura de soprano.

Y hablando de sopranos... ayer fuimos a un concierto bien chido. Tres voces se llamaba. No me tocó programa de mano por lo que simplemente no puedo reproducir las preciosidades que cantó la Shella. Y de las tres voces, hay que contar, a ella fue a la que más aplaudieron. ¿Vedá Shelle?

Volviendo a los reyes magos, Darío obtuvo lo que quería. Dinero. Dijo que ya no más ahorros anuales, que ahora cada vez que junte dinero se va a ir a comprar un nuevo cd de Pipo. El que sigue es "Aprende música con Pipo".
Alex recibió el libro #2 de las Crónicas de Narnia. En algunas editoriales es el tres. Yo sé la razón, pero me da güeva contarla.
Alex ya leyó "El león, la bruja y el ropero". Fue su primera novela. Ya antes habíamos leído otros libros juntos, pero esta vez, fue su primer libro, él solito, de a ratos, a solas, en el sillón, en la cama, antes de dormir. Se lo aventó en tres días. Y le urgía el siguiente.

Y yo... pidiéndole a los reyes un empujoncito nomás para la cuesta de enero. (Pinche replaqueo, tenencia, garantía extendida, servicio, seguro, mensualidad.)

miércoles, 4 de enero de 2006

Científicos han descubierto que bailar bien es signo de perfección genética.
Charles Darwin fue el primero en sugerir que la necesidad universal humana de bailar forma parte de un fenómeno conocido como selección sexual: cuando los individuos escogen a sus parejas sobre la base de cierto grado de atracción física.


http://www.jornada.unam.mx/2006/01/04/a03n1cie.php

Estoy frita.
Y yo pensaba que había heredado buenos genes.

martes, 3 de enero de 2006


Alex tiene siete años. En unos cuantos meses más, tendrá ocho.
Después del baño, lo ayudo a secarse. Me doy cuenta que sus pies no son ya los de un bebé. Sus pies gastan zapatos en tan sólo dos meses. Sus pies trepan camas, sillones, bardas y árboles.
Veo sus pies y sé que dentro de muy poco dejará de ser un niño. ¿Cuántos años nos quedan? Sus pies, sus ojos, su cabeza, sus manos, comienzan a buscar cosas que yo ya no puedo ofrecerle.
Me asaltan miedos atroces.
¿Será suficiente lo que le hemos dado? ¿Será útil lo que le hemos enseñado?
Las runas me dijeron algo.
Permanencia.

lunes, 2 de enero de 2006

Are you going to make any new year´s resolutions Lucy?

WHAT? What for?! What's wrong with me now? I LIKE MYSELF JUST THE WAY I AM!
WHY SHOULD I CHANGE?! WHAT IN THE WORLD IS THE MATTER WITH YOU, CHARLIE BROWN?!!
I'm all right the way I am! I don't HAVE to improve! How COULD I improve? HOW, I ask you?! HOW?

Peanuts. Diciembre 31, 1956
* * * * *
El año pasado Fefé se encontraba en Chiapas en vísperas de año nuevo. Yo estaba resfriada y me la pasé leyendo cartas. Un verdadero torbellino de recuerdos se apropió de mi cabeza y me propuse una sola cosa.
No sé si la cumplí o quedé a medias.
Lo que sé es que hay cosas rondándome en la cabeza, muchas ideas de las que pueden surgir algo interesante.
Pero no me propondré nada.
Veremos.