martes, 27 de diciembre de 2005

A mí el alcohol no me embriaga, me embriaga la gente.
La última vez que me emborraché fue cuando Rebecca se fue, a principios de octubre.
En las salidas posteriores ni siquiera una copita se me antojaba tomar.
Hasta ayer.
Y se puede decir que ya iba embriagada desde el momento en que fui a recoger a Wendy y a Patrick. Tal vez desde antes, desde el momento en que la reunión post navideña tomó forma y surgieron todos esos recuerdos que mantienen unidas a las personas a pesar de los pesares.
Las emociones me alteran y presento toda la sintomatología del bebedor. El alcohol viene después, como una forma de mantener la euforia, y también como una forma de justificar mi embriaguez emocional.

Me parece que ésta fue la reunión postnavideña número 9. O sea que comenzamos allá por 1996.
Entonces nos veíamos casi cada día pero con el paso del tiempo cada quien toma su camino, cerca o lejos. Pero es bueno volvernos a ver. Muy bueno.



lunes, 26 de diciembre de 2005

sábado, 24 de diciembre de 2005

viernes, 23 de diciembre de 2005

Oh Christmas tree, oh Christmas tree!

No habíamos puesto el árbol de navidad, no por desidia o flojera, no vaya usté a creer.
Tenía una buena razón para no andar de alborotada desde el 20 de noviembre con lo del arbolito.
He aquí la razón:


Hay una razón más.
De alguna manera Alex y Darío guardan impresiones de su época posterior al gateo, previo al caminar, en que la abuela les prestaba el matamoscas para matar esferas. Son niños excelentes, pero hay recuerdos que condicionan tu vida de por vida.
Así que, qué caso tenía adornar un árbol si iba a estar en el suelo al día siguiente.
Ya es 23 de diciembre. Si tenemos suerte el árbol de este año estará de pie todavía la mañana del 25.



Y una última razón: no teníamos árbol.

El año pasado compramos en un vivero un pino de verdad. Lo pusimos en una maceta, lo metimos a la casa y lo adornamos. La idea era transmitirles a los niños la imagen de un árbol vivo con todo lo que ello representa. La mañana del 25 lo sacaríamos de la maceta y lo llevaríamos a plantar.
Desgraciadamente no tenemos lo que los gringos llaman "green thumb". Somos culpables de ecocidio. El chingado árbol se murió junto con todas las enseñanzas que suponíamos nos traería la experiencia.

No más sentimientos de culpa.
No más árboles sintéticos tirados por el suelo.
He aquí el resultado final:


jueves, 22 de diciembre de 2005

Me levanté cuando los rayos del sol entraron a mi cuarto a darme los buenos días.
Me bañé con calma, sin prisas, disfrutando cada gota de agua tibia.
Desayuné entre charlas y risas, sin salir corriendo por culpa del tiempo.

¡Ahhh.....! las dulces mieles de las vacaciones.

.
.
.
.
.
.
Es una verdadera pena que la miel empalague tan pronto. Ya me conozco.
El primer día y el segundo es una maravilla.
Para la tercera noche voy a decir "Veré una película, al cabo que me puedo desvelar".
Me levantaré a regañadientes pero dormiré una larga siesta unas cuantas horas más tarde.
Por culpa de la siesta, no sentiré sueño así que buscaré alguna película y me daré cuenta que ya las vi todas, así que me conectaré al mIRC y encontraré al acosador de temporada.
Me dormiré aun más tarde, despertaré a medio día y recibiré al sol con un "¡Me derrito! ¡Me derrito!", mientras mis hijos brincan sobre mi cama y me gritan que tienen hambre.
Los días posteriores a las fiestas será aún peores y de repente, cierta mañana me daré cuenta que es 9 de enero y que debía estar en mi trabajo. Entonces agradeceré al sol que las vacaciones hayan terminado y me quejaré como cada fin de asueto, que no descansé nadita pero que me muero porque llegue semana santa.

lunes, 19 de diciembre de 2005

Leyendo a Tagore pensé en esto: la lámpara, la vereda, el cántaro en el pozo, los pies descalzos, son un mundo perdido. Aquí están las bombillas eléctricas, los automóviles, el grifo del agua, los aviones de propulsión a chorro. Nadie cuenta cuentos. La televisión y el cine han sustituido a los abuelos, y toda la técnica se acerca al milagro para anunciar jabones y dentríficos.

No sé por qué camino, pero hay que llegar a esa ternura de Tagore y de toda la poesía oriental sustituyendo a la muchacha del cántaro al hombro con nuestra mecanógrafa eficiente y empobrecida. Después de todo, tenemos las mismas nubes, y las mismas estrellas, y, si nos fijamos un poco, el mismo mar.

A esta muchacha de la oficina también le gusta el amor. Y entre el fárrago de papeles que la ensucian todos los días, hay hojas de sueños en blanco que guarda cuidadosamente, recortes de ternuras a que se atreve en soledad.

Yo quiero cantar algún día esta inmensa pobreza de nuestra vida, esta nostalgia de las cosas simples, este viaje suntuoso que hemos emprendido hacia el mañana sin haber amado lo suficiente nuestro ayer.

Jaime Sabines. Otro recuento de poemas.

Me enteré muy tarde, y me alegro porque en su momento me hubiera indignado. No debería tomarme las cosas tan en serio, pero...
“Prefiero, si ustedes me lo permiten, decirlo como lo hice unos días en otro espacio maravilloso, con las palabras de la escritora Rabina Grant Tagora..."

¿No les resulta grotesco?
Digo, es cierto que el resbalón aquél de Jorge Luis Borgues fue bastante celebrado por la prensa y por el pueblo, pero ¿con qué fin nuestra primera dama quiso hacerle competencia a Fox?

No me debería importar, pero qué pinche vergüenza.
"Queridas gentes del mundo: No todos en México somos así. Incluso algunos ni siquiera votamos por Focs."

Para que se me quite lo encabronada, les dejo unos fragmentos que les leía a mis infantes cuando eran bebés, cuando todavía podía decirles poemas en lugar de los "Cuentos en verso para niños perversos".

El principio
-¿De donde venía yo cuando me encontraste? -preguntó el niño a su madre. Ella, llorando y riendo, le respondió apretándolo contra su pecho:
-Estabas escondido en mi corazón, como un anhelo, amor mío: estabas en las muñecas de los juegos de mi infancia, y cuando, cada mañana, formaba yo la imagen de mi Dios con barro, a ti te hacía y te deshacía; estabas en el altar, con el Dios del hogar nuestro, y al adorarlo a Él, te adoraba a ti; estabas en todas mis esperanzas, y en todos mis cariños. Has vivido en mi vida y en la vida de mi madre, tú fuiste creado siglo tras siglo, en el seno del espíritu inmortal que rige nuestra casa. Cuando mi corazón adolescente abría sus hojas, flotabas tú, igual que una fragancia, a su alrededor; tu tierna suavidad florecía luego en mi cuerpo joven como antes de salir el sol la luz en el Oriente. Primer amor del cielo, hermano de la luz del alba, bajaste al mundo en el río de la vida y al fin te paraste en mi corazón... Qué misterioso temor me sobrecoge al mirarte a ti, hijo, que siendo de todos, te has hecho mío. Y qué miedo de perderte! ¡Así, bien apretado contra mi pecho! ¡Ay! ¿Qué magia ha entregado el tesoro del mundo a mis frágiles brazos?

Las razones del niño
Si quisiera, el niño podría volar ahora mismo al cielo.
Pero tiene sus razones para no dejarnos.
Toda su felicidad consiste en descansar su cabeza en el seno de su madre; por nada del mundo dejaría de verla.
La sabiduría del niño se expresa en sutiles palabras. ¡Qué pocos son los que pueden comprender su sentido! Si no habla, es que tiene sus razones.
Lo que más desea es aprender la lengua materna de los mismos labios de su madre. ¡Por ello adopta un aire tan inocente!
Pese a que poseía montones de oro y perlas, el niño vino a esta tierra como un mendigo.
Tuvo sus razones para llegar con este disfraz.
Pequeño, desnudo y suplicante, si simula una completa indigencia es para reclamar a su madre el inmenso tesoro de su ternura.
En el país de la minúscula luna creciente nada entorpecía la libertad del niño.
Si renunció a su independencia tuvo sus razones.
Sabe muy bien que ese pequeño nido, el corazón de su madre, contiene una alegría inagotable, y que la tierna atadura de los brazos maternales es infinitamente más dulce que la libertad.
El niño no sabía llorar. Vivía en el país de la felicidad perfecta.
No le faltaron las razones para empezar a verter lágrimas.
Las entrañas de su madre se conmueven con las sonrisas de su dulce rostro, pero es el pequeño llanto que nace de sus penas de niño el que teje entre ella y él el doble lazo de la piedad y el amor.


Rabindranath Tagore (a.k.a. Rabina Grant Tagora, la mujer barbuda)

sábado, 17 de diciembre de 2005

Las posadas, carnal

Estamos en la recta final antes del gran día.
Atrás quedaron partidos de fútbol, ensayos de obras teatrales, exámenes semestrales.
Han empezado los festejos escolares navideños y las posadas.
Alex y Darío ya hicieron su presentación coral.
Un éxito.
Alex se concentró tanto en la canción que decidió no buscarme entre el público por miedo a fallar. Tuvimos que ensayar todos los días la palabra "sabanero" ya que él insistía en decir "sanabero". Pero lo conseguimos.
Y Darío... estoy tan orgullosa de él... sniff... no tiró el micrófono, no se colgó del telón, no le pegó a San José y no se quitó la desesperante sotana de monaguillo que le tocó usar.
No hay forma de describir la belleza de un hijo de uno cuando está en un templete disfrazado de pastorcito o monaguillo (angelito, burro, José, María o estrellita de Belén) intentando seguir la tonada de una canción.
Es una pena que sólo dure unos minutos y que después los hijos se conviertan en los mismos talibanes de siempre.

* * * * *
Y con esto de las dichosas posadas hemos necesitado la ayuda extra de la posada de la abuela para poder cumplir. Pero nos empieza a salir muy caro.
Fefé: estoy convenciendo a Alex de que se quede otra noche con la abuela. Estamos negociando.
Lagartija: a ver
Fefé: 2 xbox games, pizzas, movie, and bengala lights!!!
Lagartija: mercenarios.
Ranita, disfrute ahora que su cachorro no pide nada.
* * * * *
Hemingway me siguió hasta el patio. Ya tenía tres días queriendo encontrarse frente a frente con Lulú. La Lula ni lo fumó, puso mas bien su expresión de incredulidad ante el nuevo advenedizo, pensando seguramente cuánto tiempo duraría éste en casa.
Pero Hemingway no salió en un plan amistoso, no. En cuanto se encontró con Lulú le lanzó un ataque directo con pelos erizados, cola parada, orejas hasta atrás y los sonidos adecuados a su objetivo.
Lulú volvió a ignorarlo hasta que Hemingway le saltó encima. Y ahí sí no, La Lula es paciente pero no tanto y le pegó un buen revolcón.
Ahora Hemingway apesta. ¿Será una forma zorrillesca de defensa o se habrá miado de la impresión?
Smelly cat, smelly cat...
* * * * *
Que sigan pasando alcohólicas y eróticas fiestas.

jueves, 15 de diciembre de 2005



My name es Way... HemingWay.


No había querido hablar de mi gato hasta que no hubieran pasado al menos un par de semanas desde su irrupción al seno familiar.
Ahora sí puedo contarles la increíble y onírica historia de Hemingway:
Hará unas semanas llegó un vecinito con su nuevo gato en brazos. Me encantó el desdichado. Me llamó la atención su dedito de más. Averigüé y supe que era una mutación genética y que Ernest Hemingway, en Finca Vigía, tenía muchos gatos mutantes. Es más, dicen que el primer piso de la casa todavía está poblada por los descendientes del primer gato que le regaló un marinero. (Eso ya lo veré con mis dos ojitos y les contaré).
Días después soñé que me regalaban un gato, no cualquiera, sino ESE gato.
Esa mañana llegó el vecinito y me contó que le habían regalado el gato a una niñita que vive cerca de aquí.
Y por la noche, la niñita, entre lágrimas, vino a dármelo porque su madre no la había dejado quedarse con él.
Soy bruja.

Hemingway es un gato simpaticón, cariñoso y altamente demandante.
Y ahora es el nuevo miembro de la familia.
Todavía le falta llevarse bien con Lulú pero no creo que le lleve mucho tiempo.

Mundo: él es Hemingway.

martes, 13 de diciembre de 2005

- Maestra, mi novia me dijo que cuando me ve, siente cosquillitas ahí.
- Suricata, o te callas o te voy a empezar a cobrar la cuenta de mi terapeuta.
- ¡Así me quedé yo cuando me lo dijo, maestra, igualito!

Pinchis lepes quinceañeros.
No saben limpiarse la cola, diría mi madre, y ya quieren tener novia.

Lo que sí es que las cosas están cambiando.
Mis alumnos me hicieron la siguiente relación:

Novios de palabra: En sexto de primaria.
Novios de besito y manita: En primero de secundaria.
Novios de a devis: En segundo de secundaria.
Novios de faje: En tercero de secundaria.

Me asusté.
Definitivamente.
Yo terminé con un novio en segundo de secundaria porque no le quería tomar la mano.
Luego llega una alumnita a pedirme consejo: el chico que le gusta se le va a declarar y ella no sabe qué hacer, si le debe tomar la mano, si debe besarlo... y si lo besa y él piensa que ella no sabe besar... me pregunta qué hacer, pero en mis tiempos, incluso el novio de bachilleres esperaba al menos uno o dos días después de la declaración antes de animarse a dar el beso, de lo contrario su reputación quedaba manchada con la tinta insana de la lujuria, para siempre.
Pobre niña, no le fui de gran ayuda.
Y creo que tampoco a la Suricata ni a su amigo el León, cuya novia le dice que quiere perder la virginidad con él. (O al menos, eso es lo que cuenta él).

Si me siguen disparando con estas preguntas, entraré una de estas noches en la escuela y pondré un expendedor de condones en los baños.
Lo de poner anticonceptivas en las sodas me está saliendo muy caro.

viernes, 9 de diciembre de 2005

Servicio a la comunidad

Dándome una vuelta por la blogósfera (y por la realidad, que también existe) me di cuenta que hay enfermos por dondequiera, incluyéndome. Pasé una noche horrorosa pero ya pasó. Y todo gracias a una serie de consejos que me mandó una querida amiga. Ojalá los puedan poner en práctica. Helos aquí:

Los especialistas recomiendan lo siguiente:
* Coma adecuadamente
* Asegúrese de incluir en su dieta diaria dos porciones de frutas y vegetales verdes.
* Tome sus vitaminas sobre todo la C.
* Haga ejercicio ya que el ejercicio ayuda a su sistema inmunológico.
* Camine por lo menos 1/2 hora diaria, haga natación y utilice las escaleras en lugar del elevador.
* Lave sus manos a menudo. Si no puede hacerlo mantenga a mano, un lavado en seco antibacterial.
* Trate de tomar aire fresco lo más que le sea posible.
* Descanse lo suficiente diariamente y evite el stress.

O simplemente.. vaya a donde el médico pero piense...
Le mandará medicinas o vacunas,
Piense ¿qué hace su medico antes de ponerle una vacuna?
Exacto... le desinfectará su brazo con alcohol ¿Por qué?
Porque el alcohol mata gérmenes.

Entonces... haga lo que hago yo
* Camino a la tienda de licores (ejercicio)
* Pongo limón en mi bebida (fruta) + (Vitamina C)
* Pongo jugo de tomate en mi tequila (vegetales)
* Bebo afuera en el jardín (aire fresco)
* Me río y digo chistes (elimino stress)
* Después de 8-10 tequi-bloody-marys, o margaritas, simplemente duermo (descanso)
O sea que de la manera que yo lo veo, si usted mantiene sus niveles de alcohol suficientemente altos, ..
¡¡USTED MANTIENE LOS GÉRMENES ALEJADOS DE SU ORGANISMO¡¡

Señores, ¡Salud!

miércoles, 7 de diciembre de 2005

a veces tengo dudas que se me pegan como tonadilla de cancion pegajosa
me decía un amigo hoy.

Yo siempre he sido medio obsesiva.
Esta mañana me preguntaron cómo se dice "beso" en francés y estuve dándome de golpes contra el escritorio por tres horas seguidas hasta que finalmente lo recordé. Eso es cuando tengo suerte.
Cuando no tengo, procuro tener el interné a la mano, si no, no respondo de mí.
Claro, hay que saber buscar, pero Google hace casi todo el trabajo.
Mi última duda me asaltó a las 7 de la madrugada el lunes pasado.
Yo iba manejando tranquilamente rumbo a mi trabajo cuando me encontré un bocho pintado como el famoso Herbie, de las películas de Disney. Me dio mucha risa ver que era empujado por la parte trasera por su conductor y me arrepentí de no traer la cámara a la mano. Pensar que es lo Ultra de las exhibiciones de la VW.
Total, que uno no espera en pleno lunes, sin deberla ni temerla, ser atacado por una duda, pero así son ellas. Se parecen a mi alumno El Borre cuando quiere salir al baño en mi clase.
Una cosa lleva a la otra, de Herbie pasé mágicamente a Harry Potter (no tengo idea por qué), luego recordé a Alan Rickman y salté a aquella tarde de 1992, en que tirada en la cama de mi madre, trataba de sacudirme los últimos mocos que se resistían a salir de mi nariz. Como la duda.
No tenía gripa, no estaba enferma, simplemente me había pasado las dos últimas horas llorando por culpa de una película que acababan de pasar en la tele. Recuerdo el nombre pues tuve la suerte de verla desde los créditos iniciales. Se llamaba Truly Madly Deeply.

A las siete de la mañana en plena avenida de la Cantera, me dio por llorar. Pero no por el recuerdo de la historia. Había algo más a lo que tuve que escarbarle durante toda la mañana. Después de varios golpes contra el escritorio di con la razón:

Si de pronto no existes,
si de pronto no vives,
yo seguiré viviendo.
No me atrevo,
no me atrevo a escribirlo,
si te mueres.
Yo seguiré viviendo.
Porque donde no tiene voz un hombre
allí, mi voz.
Donde los negros sean apaleados,
yo no puedo estar muerto.
Cuando entren en la cárcel mis hermanos
entraré yo con ellos.
Cuando la victoria,
no mi victoria,
sino la gran victoria
llegue, aunque esté mudo debo hablar:
yo la veré llegar aunque esté ciego.
No, perdóname.
Si tú no vives,
si tú, querida, amor mío,
si tú te has muerto,
todas las hojas caerán en mi pecho,
lloverá sobre mi alma noche y día,
la nieve quemará mi corazón,
andaré con frío y fuego y muerte y nieve,
mis pies querrán marchar hacia donde tú duermes,
pero seguiré vivo,
porque tú me quisiste sobre todas las cosas
indomable,y, amor,
porque tú sabes que soy no sólo un hombre
sino todos los hombres.
En la película, Juliet Stevenson sabe español y ayuda a una pareja de inmigrantes centroamericanos radicados en Londres.
El poema, de Neruda, que ella le ha enseñado a su pareja (Alan Rickman) lo recita él entre lágrimas y un pésimo español al momento de la despedida.
Por supuesto que no me aprendí el poema de memoria después de ver la película, pero en casos como esos, si los golpes no sirven, es cuando entra el interné.
Y uno sólo escribe: Truly madly deeply movie poem ¡Y ya está!
No es difícil encontrar estas cosas perdidas en la cibercarretera.
Lo sorprendente es encontrar de repente, a las siete de la mañana en plena avenida, un recuerdo perdido en la cabeza que todavía consigue conmover a su huésped.

domingo, 4 de diciembre de 2005


¿Qué ha pasado por aquí?
¿Recuerdan a Juan Diego?
¿La boda?
¿Los partidos de fut?
Nomás para que estén al día.


He ahí al angelito de la familia, cumpliendo con su papel como era debido. Se le dijo que debía estar viendo a la virgen durante el trayecto. No todos los 40 minutos, por supuesto, pero él lo hizo. Y creo que el sol en los ojos lo afectó un poco porque me dijo: "Mamá, cuando estaba mirando a la virgen, no me acordaba de nada, ni de ustedes ni de nada más".
Un golpe de calor. ¿O será el amors?


Y finalmente se celebró la boda. Por razones de ruta crítica, salud y la venta nocturna de Liverpool (¿alberca de hígado?) no pudimos llegar a la ceremonia religiosa. Pero llegamos, y tarde a la pachanga. ¿Ven qué felices lucen los novios? En unos cuantos días se subirán más fotos de la Flaka y el Caníbal en blogs de los alrededores. Estén pendientes.

Adivine usted quiénes son esos dos galanes al final de la fila para alcanzar la liga... Los dos hombres más aclamados de la fiesta, ni siquiera el novio fue tan vitoreado.

El señor del traje café fue a esconderse al baño después del incidente de la liga. Pero iba a tener que salir, tarde o temprano, así que gallardamente atendió a las damas que atraparon el ramo. Sí, fueron dos, ya ven como se ponen agresivas algunas mujeres en esos trances. La Rana y yo nomás nos hicimos a un ladito, que ni nos tocaran los tulipanes.

* * * * *
Es un placer informarles que el equipo de Alex pasó a la final del torneo de primaria menor al ganar contra un tercer grado 5-4. Uno de los goles fue de Alex, a pesar de andar enfermo y bien cansado. Y van contra el equipo de primer grado, Los Tigres, donde juega Darío, ya que le ganó a un equipo de tercer grado... por default. Creo que a la maestra se les olvidó informarles a sus alumnos del partido. Qué pena.
El caso es que el sábado entrante se juega la gran final. Rex contra Tigres, mano a mano, Alex contra Darío, los sentimientos paternales, divididos.
Por lo pronto, ambos tienen asegurados medallas de primer y segundo lugar. Pero... ¿qué dirá la suerte, las condiciones climatológicas, el destino? ¿Quién se traerá a casa, además de la medalla, la playera de campeón?
Dicen las malas lenguas que una maestra de secundaria que es mamá de unos niños de primaria, secuestró a la maestra de tercer grado para que no pudiera avisarles a sus alumnos de un partido.
Hablen culebras.