lunes, 28 de noviembre de 2005

(Fondo musical a la hora de la cena: A mi burro a mi burro le duele la cabeza... a mi burro a mi burro le duele la tripita...)

ALEX: ¿Qué es tripita?
DARÍO: El pene.
ALEX: Ahhh.

sábado, 26 de noviembre de 2005

Las diez cosas de Fefé

1- Dejar de fumar Shurros frente a una bellleza en la calle y quedarme a verle la jeta cuando detecte el olor y verme en pelotas.
2-Dejar de escribir ese "Inche libro interminable".
3-Dejar de ver a Lupita por lo menos dos fines de semana seguidos.
4-Destejer una Bufanda(Regalada of course)
5-Visitar y vivir en ese pinche pueblito de Don Jaimito.
6-Ir a la muestra de cine porno en el premier 70 de Mochilazo!
7-Ponerme calsones( o como se escriba)
8-Enamorarme otra vez de Televiza ! y que me duela!.
9-Borrarme un lunar que parece tatuaje pa entrar a jalar de burocrata
10-Tener un Blog.

Nota: El contenido de este post no refleja la opinión del creador... necesariamente.

viernes, 25 de noviembre de 2005

Mis diez

Vá, como Carlitos y la Shelle.

1. Un menage a trois.
2. El *****. (autocensura)
3. Posar desnuda.
4. Playa nudista.
5. Fumar mota.
6. Escribir un libro para mis hijos.
7. Intercambiar al menos dos palabras con Eugenia León.
8. Ponerme un tatuaje.
9. Cantar una rola en un café.
10. Ver Spamalot en Broadway.

(Ya sé, algunos puntos de mi lista tienen que ver con el sexo y la desnudez. Soy una mujer reprimida).

* * * * *
Ayer me lo informaron y por los rostros y las expresiones, por no mencionar las carcajadas que acompañaron a los gestos, no puedo atinar a decidir si se trata de un honor o una burla...
Darío va a ser Juan Diego en la peregrinación a la virgen.

jueves, 24 de noviembre de 2005

Soccer mom

Acabo de tener mi primera experiencia como madre de dos deportistas.
Fue el primer juego de futbol para Alex y Darío en el torneo interior de la primaria.
Alex es defensa del equipo de los Rex y Darío es banca del equipo de los Tigres.
Los Rex tienen 12 integrantes que juegan más o menos dos minutos cada uno para poder alcanzar a jugar todos. Los Tigres tienen 8 integrantes, de los cuales a dos no los pueden llevar a la hora en que son los juegos. Y el equipo está integrado por el niño llorón, el hiperactivo-agresivo, la niña hemipléjica, el niño teletón y Darío. (Ustedes perdonen mi incorrección política).
Y Darío…
Como siempre, Darío estaba ahí… pero no estaba.
Se la pasó haciendo trompetillas a los jugadores del equipo contrario y cometiendo toda clase de actos sin el espíritu deportivo que la ocasión ameritaba.
Incluso increpó a un jugador de su equipo (al llorón) por haberle pegado accidentalmente a su madre (o sea, a mí).
Corrió todo el juego tras los jugadores, no tras la pelota y se divirtió de lo lindo.
En cambio Alex, se concentró, esquivó jugadores, defendió la portería y metió uno de los cinco goles con el que les ganaron a los Tigres.
Marcador final: 5-1.
El único gol de los Tigres lo metió Darío.
(Y lo sigue negando.)

miércoles, 23 de noviembre de 2005

Pese a toda la parafernalia, mercadotecnia y millones de adeptos alrededor del mundo, me he mantenido fiel.
He sido fiel desde aquel aciago día en que Michelle, que trabajaba en una línea aérea, se encontró el primer libro de la saga en el asiento de un avión.
Han pasado algunos años y sigo siendo lectora e inútil promotora de Harry Potter. Y digo inútil porque tengo dos clases de auditorio: Un 70% que ya son fans y un 30% que piensa que Harry es joto.
No me han importado los detractores: mis hijos y yo somos asiduos a las pantallas, también, no importa qué tan malas hayan sido las películas. “El prisionero de Azkaban” se salva.
Hace un par de días pudimos disfrutar “El cáliz de fuego”.
Alex y Darío la pasaron pegados a sus asientos. Alex, incapaz de probar las palomitas, y Darío, engulléndolas entre gritos de júbilos al final de cada escena.
Al término de la película se notaron algo confundidos. Darío describió muy bien sus emociones: “Esta película hizo que mis pies y mi corazón se sintieran muy raros”.
Alex estaba contrariado y asustado.
Decía Gianni Rodari que si al niño lo aterroriza el cuento, no es el lobo de la historia la causa, sino el lobo interno.
A Alex lo confunde la muerte y nos tortura con preguntas que somos incapaces de responder.
Sus dudas no son sobre qué hay más allá de la vida y la muerte, sino la imposibilidad de imaginarse la muerte y pensar si morir es igual a nunca haber existido.
Si alguien puede ayudarnos con el tema, lo agradeceré.

Reflexiones
* Harry Potter ya tiene pelitos.
* Gary Oldman es la neta.
* Hermione está en edad de merecer. (Mis alumnos dixit)
* Cualquier wey con barba y bigote blanco es Dumbledore. (Kabeza dixit)
* “Yo, hasta que la dirija Tarantino, iré a ver una película de Harry Potter”. (La Shelle dixit).
* “Harry Potter is a fag” (Erick Cartman dixit).

lunes, 21 de noviembre de 2005


Les presento a la Sra. Azucarera.

No tiene nada de especial. Es una artesanía local, fabricada en barro (si la tocan con la lengua, se les queda pegada -no que lo haya hecho, me han dicho), con ciertas imperfecciones en su superficie y la abertura del tamaño idóneo para que entre la cucharita cafetera.

Lo especial de esta azucarera es que es la primera que adquiero en mis años de vida conyugal.
Antes no la había necesitado. Cualquier frasco podía suplirla fácilmente. No era una cuestión económica lo que me había llevado a la determinación de no tenerla.
Era miedo. El temor a ser esclava de un lujo vacuo que después podría llevarme a no sé dónde.
Porque, después de la azucarera, ¿qué iba a seguir? ¿una cama de agua? ¿un jacuzzi en mi habitación?
Pero el primer paso para derrotar al miedo, es enfrentarlo.
Y aquí estoy, con la Sra. Azucarera en el centro de la mesa.
Ahora debo aprender a contenerme o dentro de poco me veré obligada a comprar toda la línea de productos inútiles de Betterware.
Es un riesgo.
Pero estoy dispuesta a tomarlo.

sábado, 19 de noviembre de 2005

MEDITACIONES SOBRE LOS LENTES

(Columna de la Jornada Semanal... ¿puedo ser demandada por esto?)

(...)
Los lentes son como un animal de trasero grande y reflejante; montan a caballo en la nariz y se abrazan a la cabeza, como niños asustados. En realidad, los lentes dan la espalda al mundo y uno aprovecha su abrazo perpetuo para ver a través de ellos, como quien mira por encima del hombro de otro. Quizá por eso, porque son como un animalito que nunca crece y que, si no se le cuida bien, tiende a perderse o a ser aplastado, quienes usan lentes durante mucho tiempo desarrollan hacia ellos una afinidad entrañable, que no vencen los lentes de contacto ni las operaciones. Son ellos y sus lentes; los lentes ya no son su máscara, sino parte de su fisonomía. Eso lo entendió muy bien Groucho Marx. Los lentes con bigote de Groucho Marx eran en realidad Groucho Marx, y por eso los otros hermanos Marx se disfrazaban de Groucho y así atrapaban la esencia de Groucho –hay una escena de Sopa de pato que es inolvidable; en ella Groucho baila frente a sus hermanos alter-Grouchos con su gorro de dormir y su camisón largo. Igual podríamos decir que la esencia del Venustiano Carranza de las estampitas de la escuela se encontraba, sobre todo, en esos lentes diminutos y verdes que parecían encajados en su cuenca ocular como los de Eric Von Stroheim y esas barbas de cortinaje que todo lo ocultaban, pero la verdad el figurón no resulta ni tan entrañable, ni tan simpático como Groucho el sublime. También John Lennon disfrazó a muchos jóvenes de viejos y les puso lentes de colores que no necesitaban, pero se veían bien y uno atrapaba la esencia de John Lennon sin cantar ni componer como él.

Los lentes tienen parientes variados y curiosos. Sus parientes más cercanos son los lentes oscuros, caricaturescos de por sí. No hay manera de ponerse esas cosas sin verse disfrazado o con pretensiones de misterio, por más que el sol invada y queme y alumbre tanto que haga evidentísima su necesidad. Cuando llevamos lentes oscuros parece que no vemos, cubierto el rostro por mariposas negras, y da susto imaginar que quien nos ve detrás de aquellos vidrios de humo lo hace con malicia o frialdad. Otros hermanos de los lentes son los lentes de contacto, que parecen calcomanías; cuando se caen son como joyas perdidas. Uno rastrea el piso con cuidado, buscando ese brillo mínimo que se burla de uno y su ceguera en cualquier rincón. Pocas cosas son tan angustiosas para una persona como tentalear a ciegas una duela o un trozo de asfalto rasposo, en busca del ojo minúsculo que le hace ver el mundo. Otros hermanos de los lentes –estos muy simpáticos cuando no se empañan- son los encantadores googles, que nos convierten en ranas o en aviadores de la primera guerra mundial. Gracias a ellos vemos el fondo del agua, que es una visión tan tranquilizadora y hermosa como el cielo. El brasier y los lentes son primos hermanos. Los unen sus vocaciones de ladrón y de mapache, de máscara y antifaz. Y finalmente, los lentes acusan un parentesco obvio con las ventanas, pero en pequeña escala. De hecho, las personas que usan lentes tienen una vaga e inquietante similitud con los edificios.

Me puse mis lentes para escribir sobre los lentes. Mi relación con ellos es un tanto pasional: persisto en pretender que no los necesito, pero la verdad es que vivo con el ceño fruncido. Aun así, sólo en épocas de mucho tormento, de jaquecas innombrables o pantallas temblorosas, cedo a sus llamados. Y eso que insisto en perderlos, pero mis lentes siempre me encuentran. Con sus aros dizque antiguos, abandonados y polvosos, le ruegan a mi nariz que se deje de fingimientos y los cargue, pues tiene tamaño más que suficiente, y mis ojos, mucha necesidad. Luego los olvido y vuelvo a hacer como que no los llevo o no los necesito. Hasta que me tope un día contra la pared.

martes, 15 de noviembre de 2005

-¡Atiza! -exclamó de pronto uno de los gemelos, que había ido a mirar por la ventanita, queriendo adivinar de qué lado del edificio caía aquella habitación-. ¡Atiza! El antiguo almendro, que estaba seco, ha florecido. Se ven admirablemente las hojas a la luz de la luna.
-¡Dios lo ha perdonado! -dijo gravemente Virginia, levantándose. Y un magnífico resplandor parecía iluminar su rostro.
-¡Eres un ángel! -exclamó el duquesito, ciñéndole el cuello con sus brazos y besándola.



Entonces el niño sonrió al Gigante, y le dijo:
-Una vez tú me dejaste jugar en tu jardín; hoy jugarás conmigo en el jardín mío, que es el Paraíso.
Y cuando los niños llegaron esa tarde encontraron al Gigante muerto debajo del árbol. Parecía dormir, y estaba entero cubierto de flores blancas.



Los fundidores lo arrojaron al montón de basura en que yacía la golondrina muerta.
-Tráeme las dos cosas más preciosas de la ciudad -dijo Dios a uno de sus ángeles.
Y el ángel se llevó el corazón de plomo y el pájaro muerto.
-Has elegido bien -dijo Dios-. En mi jardín del Paraíso este pajarillo cantará eternamente, y en mi ciudad de oro el Príncipe Feliz repetirá mis alabanzas.


Resulta curiosa la forma en que funciona la memoria.
A falta de un libro que solía aparecer y desaparecer de mi casa continuamente, he intentado hacer memoria de mis cuentos más queridos para poder contarlos a mis hijos.
Muchos detalles se me van, tengo olvidados muchas acciones importantes, termino reinventando la historia.
Y el final, ni se diga.
Sin embargo, en un lugar que yo sé no es mi cabeza, guardo perfectamente las últimas palabras de esos cuentos.
Las escucho (aunque soy incapaz de repetirlas) de una voz que yo tuve a los siete años y la emoción que siento no es la de ahora, sino la de esa niña al leerlas por primera vez.

domingo, 13 de noviembre de 2005

Señales

Ya había sucedido (junio 24).
Comenzaron las señales.
Pero llegó la hora de tomar la decisión, optar por el paquete más conveniente, elegir entre las opciones disponibles, pues nomás le estábamos dando largas.
Hasta ayer que nuevamente las señales cayeron sobre nosotros.

Fefé tiene la manía de quemar cd tras cd con las mismas rolas. Me río de sus manías y se defiende diciéndome que el orden de las canciones es distinto en cada cd.
Anoche nos chutábamos por fskjfskjfsfgésima vez un disco de música cubana. Me encanta Lágrimas negras en la versión de Tito Gómez. Así que nos quedamos estacionados frente al café hasta que terminó. Sólo entonces salimos del auto. Llegamos al café y el trío comenzó con Lágrimas negras. Y después con aquélla de ... mamá yo quiero saber, de dónde son los cantantes...

Y como es lógico, si estás en duda, agárrate de lo que tengas a la mano, que fue tomar la decisión en ese mismo momento.

Después me acordé de una canción que les sale muy chida, y le dije a Fefé: ¿Cómo se llama aquella canción que me gusta, la que canta Serra Lima con los Panchos... ya sabes, aquélla, la de... sí sabes cuál ¿no? la de la película, la que fuimos a ver una vez, la del cineclub de Bellas artes... sí sabes... o ¿no te acuerdas? la de "Tralalalalalalala..." ¿ya te acordaste?... Y que me acuerdo (todavía no tengo tan avanzado el Alzheimer) y comienzo a cantar con mi dulce voz de contralto: Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo... y que el trío comienza a cantarla ¡al mismo tiempo que yo!.
Eso también debe ser una señal, pero me confunde un poco.
Sobre todo porque el autor, Chico Novarro era compositor de tangos, y como que no lo relaciono con La Habana.

Y luego... un señor con un títere en forma de ratón comenzó a tocar con su armónica (así es, tocaba la armónica y movía el títere con singular elegancia) La vie en rose. ¡Uy, pero qué bonito! dijimos nosotros, afuera de un café, el mimo haciendo sus mamadas y nosotros sintiéndonos en París (unos weyes se estaban robando un carro en la otra calle, y los policías pasaban y pasaban así que la sensación era igualita).
Otra señal, aunque ésta ya nos sonó un poco más como a ruido. ¿Qué relación tienen Cuba y París?
Fefé me lo resolvió: Morir de amor con Charles Aznavour y Compay Segundo. Oui. Mourir d‘aimer

Y por cierto... nadie se muere de amor, señores (¿o debo decir señoritas?). Y que quede registrado.
Se puede morir uno de hambre, o por asfixia al colgarte, o desangrado después de darte un tiro, pero no de amor.
He dicho.

miércoles, 9 de noviembre de 2005

La pelota iba derechito a la portería pero logró esquivarla graciosamente hasta llegar a los pies de un señor que en ese momento caminaba junto a la improvisada cancha. Alto, con un saco café cubriéndolo del frío nocturno, un poco calvo, duda un poco antes de detener el balón. Luego, suelta una ligera patada para devolverlo y en su rostro se dibuja levemente una sonrisa. La intenta apagar y después de unos segundos sigue su camino.

Yo también he hecho lo mismo.
E igualmente sonrío.

¿Por qué sonreimos?

viernes, 4 de noviembre de 2005

Alguien ya lo hizo, alguien lo hará, así que ¿por qué no hacerlo yo también?

Aunque la invitación ya se las habían hecho desde antes, los invito ahora yo a visitar la exposición en la Quinta Gameros.

Una muestra

(Espero que el ahora dueño del cuadro, porque ya fue comprado, no me demande)

Éste fue de mis favoritos, junto con otro titulado "¿Era para hoy?". Y ambos fueron vendidos. Ni siquiera una vaquita alcanzamos a hacer para comprarnos uno entre todos y compartir la custodia.


Grandes personalidades de la industria mediática estuvieron presentes admirando la exposición.
Noten sus rostros extasiados y en estado de contemplación beatífica.

Eso, señores, es lo que produce el arte.

Y sí... nos divertimos más que el festejado.
Hubo bastantes personas y hasta a un blogguero conocimos.



La verdad es que los cuadros son una verdadera maravilla. Me encantaron los monos, pequeños y frágiles, tan pequeños como el hombre, perdidos en la extensión del inmenso cielo donde sobrevuelan los cuervos de Van Gogh, o el cielo de las noches perdidas de Sabina, o el que brilla detrás de la mítica azotea donde tocaron los Beatles. Y por supuesto, el bellísimo cielo de "Pentagrama" (el cuadro de los pajaritos de la Aldama, dijo mi sister).

Si tienen lana, compren un cuadro y luego me lo prestan un ratito, ¿no?

miércoles, 2 de noviembre de 2005

A instancias de Wendy


En Chiwas las cuatro estaban
Rana, Shelle, Beba y Gwen
Ocupadas y sin saber
Que la muerte las envidiaba.

Quería de Anita su gracia
De la Shelle su talento
De la Beba el intelecto
Y de Gwen sus… exhuberancias.

La flaca pensó qué iba a hacer
En cómo las iba a acabar
Si citarlas en algún bar
O verlas en algún café.

Pero ellas se adelantaron
Cris en la ciudad estaba
Su shower se celebraba
Y ahí ellas se presentaron.

La flaca estaba rabiando
Fue hasta la fiesta a seguirlas
Y al tenerlas en la mira
Las vio riendo y cantando.

La muerte entonces decidió
Que lo mejor sería unirse
Pues con tal de un rato reírse
De su meta inicial se olvidó.

Así fue como se salvaron
Las teatreras y blogueras
Cada cual sigue su senda
Sin olvidar Coger y el Rancho.


Mal karma no escribirle a mis otras niñas



La muerte era siempre invitada
A las pedas del Círculo Cerrado
Ironías, chismes y sarcasmos
Encantaban a la petatiada.

Mas una noche fue a pasar
Algo que es mejor no revivir
Pues tratándose de divertir
A la calaca hicieron encabronar.

Resulta que un buen día
Padeciendo de abstinencia
Las aludidas, sin renuencia
Se reunieron con Cecilia.

Por supuesto a la catrina
No la dejaron de invitar
Pues además de cantar
Siempre llevaba el tequila.

Llegó primero Gisela
Disfrazada de piruja
Con su boca roja roja
Y blusa de pendejuela.

Luego llegó doña Velia
Cubierta con un sarape
Pensaron que era cantante
De música ranchera.

Las maestras de primero
Llegaron en tercero
Con un deseo sincero
De lanzar mucho veneno.

Luego cayó Teresita
Disfrazada de mamá
Pobre, no pudo tomar
El Altima lo amerita.

Como siempre, a las tardadas
Yessy y Laura aterrizaron
Y con el bocho taparon
De los vecinos la entrada.

Anita nomás no venía,
Cómo les daba pendiente
Pues se decía entre dientes
Que bien borracha estaría.


Finalmente algo pasó
La puerta fue golpeada
Y las niñas apuradas
Abrieron de un jalón.

Y allí estaba la calaca!
Catrina emperifollada
De sombrero, maquillada
Tan coquetona la flaca.

Pero al ver a Laura sintió
El coraje sus huesos roer
Pues el disfraz de esta mujer
Como una burla la ofendió.

La tomó contra todo el grupo
Que sin preocuparse seguía
Tomaba aire y se reía
De lo que nadie sabía o supo.

Y allí se formó un huracán
Dentro de la misma casa,
No pudieron ser salvadas
De la ira del primo de Stan.

La flaca su odio apagó
Cuando su obra vio terminar
Mas luego le dio por pensar
Que esto de nada sirvió.

Las chicas han llegado ya
Muy al fondo del averno
Donde ni luz ni invierno
Llega hasta el más allá.

Ahí se han puesto a festejar
Pues muchos conocidos hay
Mejor ambiente no verán
En el Paraíso de Adán.

Y siguen con sus tertulias
Invitando a quien se deje,
Y el inframundo agradece
Que el círculo abierto reúna.

(Total que las harpías
Convierten a santo en hereje.
Tornaron solo la fachada
La carne por la mortaja.
Así aprendió la desdichada.
* Colaboración de mi amiguito Lalo.)



Y de tener creatividad
a todos les escribía
pero ya estoy bien rendida
y mi cabeza no da pa´mas.

FELICES FIESTAS!!

Diálogo mortuorio

Lagartija con alas dice:
Cualquier blog es más interesante que la tele nacional.

Eduardo dice:
Reacciona, sal a la vida real, que te de el sol, baña a los niños!

Lagartija con alas dice:
Eso no es vida

Lagartija con alas dice:
Bueno, ora si ya me voy.

Lagartija con alas dice:
Mi marido está en calzones en mi cama y yo hablando contigo

Eduardo dice:
nada, estabas haciendo calaveras

Eduardo dice:
ora vas a ir bien fría...

Lagartija con alas dice:
Pero con el calorcito me derrito

Eduardo dice:
Bueno vaya y provóquele la muerte chiquita...

Lagartija con alas dice:
Eah!

Eduardo dice:
jajajaja

Eduardo dice:
Chau cues

¡Es miércoles! ¡Entradas de cine más baratas!