viernes, 30 de septiembre de 2005

Mabel me dice: Tengo un programa, vamos al salón. Tomo el programa y voy con Velita. Me da un programa y otro más para Gis. Gis me dice que tiene un programa actualizado, lo fotocopiamos y repartimos. Las niñas de prepa me prestan el periódico y prometen buscarme el suplemento con el programa.
Al final del día tengo cinco programas del Festival Internacional dela ciudad de Chihuahua y ninguno del Festival Internacional Chihuahua.

Palomita dice que su mamá la arrastró al concierto de Pablo Milanés. Ana dice que a pesar de la música, el concierto estuvo chido (su papá es un conocido músico de trova). Palomita espera con ansia Carmina Burana e Irma, alias “La Chúntara”, se agrega a la conversación pues quiere ir a ver a la Maldita y a Celso Piña.
Los chicos de secundaria saben que algo sucedo. El centro se cierra por las noches. La Liber se convirtió en un corredor cultural e incluso el CERESO tiene su foro artístico.
Los niños también se han dado cuenta. Sus padres los llevan a lugares donde no quieren estar para luego terminar hipnotizados con los espectáculos. También para ellos habrá teatro, música y títeres.

Se siente un cosquilleo bajo del suelo. Primero es un movimiento muy leve pero poco a poco parece tomar la forma de un temblor.
¿Será como aquella vez que juré y perjuré haber escuchado el trineo de Santa Claus?

Densidad 6, Big Band Jazz, Armando Manzanero, Los Musiqueros, Beto Caletti, Sonidos nacientes, Michael Jon Fink, Pavel Steidl, América, Mariachi Vargas, Mexicanto, Maldita Vecindad, Natalia y la Forquetina, La Trouppe, el Ensamble Nacional de Danza de Rusia, Christopher Cross, The Singapore Indian Orchestra and Choir, Danzas Hopis, Apaches y Rarámuris, Jesé Cook, las Marionetas de la esquina, Patita de Perro, Orquesta Alta Austria, El Tri, Skirla, Cabezas de Cera, Bandúla, Performance de Phillip Genty, Dominic Grasca, Patch Adams, Celso Piña, Cecilia Toussaint, Betsy Pecanins, María Barracuda, Tango Emotion, Dieguito “El Cigala”, charlas literarias con Fernando Vallejo, Carlos Montemayor, Víctor Hugo Rascón Banda, exposiciones pictóricas, fotográficas, coros locales, conferencias, mesas redondas, teatro...
Todo en tres semanas.
¿Qué se creen?
¿De dónde voy a sacar tiempo?

miércoles, 28 de septiembre de 2005

Acuerdos tácitos

23:00 hrs.
Papelería de la colonia.
Madre despeinada y en pijamas buscando los elementos faltantes de la maqueta escolar en la única papelería abierta de la zona.
El dependiente atiende a otro cliente y le grita a su mujer para que atienda a "la señora", o sea yo.
Sale la esposa del dependiente y me doy cuenta que es la Sra. Terrazas, madre de una exalumna. Cuando yo la veía en juntas o actividades de la escuela, se veía diferente, elegante. Era la "SEÑORA TERRAZAS", el apellido dice mucho por aquí. Yo también debí parecerle muy diferente anoche. Por eso, optamos por no reconocernos. Ambas sabíamos perfectamente quiénes éramos, pero hay cosas que es mejor callar. Por nuestra dignidad, acordamos tácitamente ni siquiera mirarnos.


Hay un compañero del trabajo al que hace un tiempo yo solía llevar a su casa. Luego lo cambiaron de turno y dejé de verlo un rato. Cuando lo volví a ver, el tipo se había convertido en un patán. No me preocupaba porque no tenía que verlo mucho, pero al inicio del ciclo escolar me di cuenta que vive por mi casa y espera el camión justo por donde yo paso cada día.
He inventado mil cosas para fingir no verlo: irme maquillando, traer lentes oscuros, voltear hacia atrás a regañar a los niños, simular que estoy dormida...
Una mañana ya no lo vi. Ni las siguientes.
Con una gran delicadeza y tacto, decidió tomar el camión más tarde. Así nos ahorrábamos molestias y vergüenzas los dos.
Me conmovió el gesto.
Casi deseo verlo frente a la parada del camión para darle un aventón.

Casi.

lunes, 26 de septiembre de 2005

Mientras viví en Beautyfulville, fui una niña extrovertida y siempre rodeada de amigos.
Cuando tenía once años, nos mudamos para acá.
La forma de ser de las personas, muy diferente a lo que había vivido hasta entonces, me volvió un poco reservada y no encontraba amistades en quien apoyarme.
Tenía una prima. Una belleza. Juntas nos parecíamos a Vilma y Daphne, ella era Daphne por supuesto. Pero gracias a ese don tenía algunas amistades cerca de su casa, que fue donde yo viví algún tiempo por la mudanza.
Sus amigos ahí eran únicamente chicos. Buena suerte para mí, que siempre había tenido dificultades para relacionarme con las chicas. Y en ese grupo había un chico flaco, de anteojos y gran inteligencia (como personaje de televisión) que estaba profundamente enamorado de mi prima. Desde que ambos andaban en triciclo, según me contaría él después. Mi prima, la belleza de 12 años, tenía demasiados pretendientes como para hacerle algún caso a Daniel. Ése era su nombre.
Por dichas circunstancias, llegué a ser muy amiga de Daniel; u confidente en amores y su contrincante en las vencidas (yo siempre le ganaba). Entramos a la misma escuela secundaria pero a él le tocó estar en la tarde. Yo me mudé a una casa cercana a la de mi prima así que nos seguíamos viendo.
En segundo de secundaria a Daniel lo pudieron cambiar al turno matutino, y coincidentemente, en mi salón. Siguió siendo flaco, desgarbado, con anteojos pero era de una inteligencia tan clara y un sentido del humor tan fácil que fue gran amigo de todos, además de jefe de grupo por dos años. También fue mi mejor amigo en ese tiempo.
Siempre he dicho que los hombres suelen confundir la amistad de una mujer (situación de la que tomé ventaja después, pregúntenle a Fefé) y eso le sucedió a Daniel.
Yo no me di cuenta. En estas cosas, una es la última que se entera. Todos me lo decían y yo respondía que no, que él estaba enamorado de Daphne. Pero comencé a ver los síntomas: se alejaba de los demás e intentaba estar a solas conmigo, trataba de mantenerse físicamente cercano y en alguna ocasión estuvo a punto de declararse pero no le di mucha oportunidad. Al mismo tiempo yo sentía ese cambio en su actitud y me ofuscaba. Me empecé a alejar. Y él a aislarse. De pasar todo el tiempo juntos en los recesos; de regresar juntos a casa, haciendo más tiempo por nuestras charlas y ser mi confidente, no quedó nada. Lo veía quedarse solo, yo me sentía culpable y no hallaba qué hacer.
Tuvimos una fiesta del salón.
Fue en la casa de nuestra amiga rica. Bailábamos en la terraza y tomábamos refresco en copas. Daniel me invitó a bailar. A esas alturas hasta tenerlo cerca me perturbaba. Me negué.
A los minutos algunos chicos me comenzaron a hacer comentarios: “Pobre Daniel, mira cómo sufre”, “No seas mala, baila con él”, “Cómo eres, Daniel que te quiere tanto”. Hasta que me enojé. Increpé al que se dejó, les eché en cara que se preocuparan por Daniel y no por mí, les dije que ellos no tenían derecho a hablar si no tenían la menor idea de cómo me sentía yo. Corrí al baño y me di cuenta que estaba bañada en lágrimas. Me desahogué con la chica que se ponía rimel en las pestañas y a quien le importaba un comino cómo me sentía. Al tiempo salí y Daniel estaba fuera del baño. Caminamos juntos a una salita y nos sentamos ahí sin hablar por un rato. Él habló primero: “¿Qué le voy a hacer?” me dijo, resignado. Yo le dije que lo sentía, que sentía todo, que sufriera, que estuviera solo y sobre todo, sentía haberlo perdido. Creo que lloramos un momento los dos. Nos levantamos y bailamos una canción. Nos separamos al entrar a la preparatoria. Aunque ya nos habíamos distanciado desde mucho antes.
Fui la primera vez que perdí un amigo.
Decía Richard Dreyfuss, como el escritor en “Stand by me”: Nunca más tuve amigos como los que tuve a los doce años. Dios, ¿alguien los tiene?

miércoles, 21 de septiembre de 2005

Wash and Wire

La computadora sigue de terca, pero no está muerta. Descansa. Como el perico.

Ha estado muy movida la semana, tengo un par de posts pendientes pero por mientras les dejo un reporte de status:

Desfile: 10, aunque nadie me haya visto. Un bronceado parejito parejito.
Sierra: Chidísimo. Vayan a Arareco, hay reteharta agua.
Trabajo: Hasta la cola. He tenido que aumentar mis dosis de expreso.
Familia: El gato, que según el Sr. Kabeza no existe, es alérgico a Alex.
Darío ya sabe leer.Para quien todavía tenía sus dudas.
Sociedad: Nunca pasa nada en esta ciudad y ahora nos tocan dos festivales culturales juntos (Según el Sr.Kabeza, tampoco existen). A los consumidores ya nos empezó a generar problemas: 1. Necesito una niñera. 2.Necesito clonarme para estar al mismo tiempo con Pablo Milanés y con Fito Páez. 3. Todos los shos son gratuitos, pero voy a necesitar dinero para la niñera. 4. El problema de la clonación se podría resolver.Qué tal hacer un frente-a-frente Celso Piña y Ramón Ayala... Habrá que hablar con Espinoza al respecto.

Me voy y luego les mando algo desde mi trabajo. Ahorita estoy en una lavandería con servicio gratuito de interné. Aquí en mi colonia somos muy modernos. Wash-and-wire.

martes, 13 de septiembre de 2005

Había una vez una computadora que se llamaba resistol. Un día se cayó y se pegó.
Qué mamón.

Mi computadora no sirve. No sé si habré capturado un virus en alguno de los sitios indecentes que suelo visitar. Por lo pronto, estaré posteando desde mi trabajo. Y que no se culpe a nadie de mi ausencia.

sábado, 10 de septiembre de 2005

Para todos los que quedaron preocupados, no pasa nada.
La cuestión de las parejas fue a raiz de una discusión entre mi pareja y yo sobre una pareja de amigos que son pareja. ¿Ya ven por qué me cae tan mal el término?
La relación con mi significant other es mejor de lo que se puede suponer a través de los comentarios ácidos de Fefé.
O sea, todo está bien pero ya ven como me encanta armar y luego destruir mis teorías sobre el mundo.

* * * * *
Ahi ustedes disculparán la tardanza en volver a postear.
Ha sido una larga semana, entre ensayos para el desfile (seremos el contingente #2, no se lo pierda), juntas de padres de familia, visitas al doctor, reuniones extra laborales e incluso, una ida al cine.
Intento disfrutar el fin de semana y hasta el momento debo decir que va de maravilla.
* * * * *
Fuimos a ver What the (bleep) you know?. Me llamó la atención después de leer una reseña en una revista y no me decepcionó. Muchos de los cuestionamientos planteados en el documental ya los habían hecho mis alumnos en la clase de Filosfía para Niños. Fue interesante ver el punto de vista de varias ramas académicas, sobre todo de la Física Cuántica, de la que no entendí ni madre pero se oía todo rebonito.
La recomiendo si todavía está en cartelera. Pesimistas y negativos, abstenerse.
* * * * *
Hace algunos años solía leer una página en internet de una madre sobre su experiencia con el embarazo y la maternidad. Me encantaban sus crónicas, llenas de humor y asombro. Sus crónicas fueron después publicadas por una editorial y ella siguió escribiendo para su página en internet. Al paso del tiempo sus escritos se fueron espaciando, pero recientemente recibí un boletín que me informaba sobre su última publicación.
Lo que más me llamó la atención fue el hecho de que mudó su página al formato de blog. Eso también lo hizo hace muy poco Luis Pescetti. Ahora su página resulta mucho más atractiva, dinámica y nos permite interactuar a los lectores y fans.
Señores, nos estamos blogalizando.
* * * * *
Llegaron los extranjeros. Fefé, feliz de ver a su amigo-hermano del alma. Yo, feliz de que también haya llegado Rebecca y no sólo por el gusto de verla, sino por el gusto de ver a Fefé y al Sr. de Santiago, imposibilitados para largarse por su cuenta.
Anoche nos acabamos unas botellitas que teníamos guardadas y atacamos con vigor aceitunas y ostiones.
Nos trajeron unos regalitos que agradezco con todo el corazón: una cafetera para hacer expreso, unos souvenirs y chocolates para los niños, una playera para mí y una para Fefé. Lo mejor es que a Fefé no le quedó tan bien la suya, pero a mí me luce rebien.
Parece que Rebecca tendrá que irse en octubre a Berlín para hacer unos exámenes. Ojalá los apruebe para que le den la beca que necesita para estudiar aquí. (Yo también pensé lo mismo, ¿estudiar aquí en lugar de Berlín? Decisiones de cada quien.)







¿Un cafecito? Fefé tuesta café de Chiapas, lo muele y lo prepara.

lunes, 5 de septiembre de 2005

Fui engañada.
Me siento tonta, crédula, torpe, ingenua.
Y todo por creer en ese abstracto llamado “pareja”.
¿Cuántas veces dije “encontré a mi alma gemela”? ¿Cuántas veces apoyé mi cursilería en aquel corolario de “la suma de las partes…”?
Filosofía, matemáticas… estaban de mi parte.
Las poesías y los boleros me daban la razón.
¿Quién era yo para cuestionar a Castellanos con su “hay otro, siempre hay otro”?

Me siento arrojada de manera violenta hacia el cinismo.
Yo sé que ya muchos han dicho antes que el matrimonio es la forma infalible, institucionalizada y segura de perpetuar la especie.
Ahora tengo una teoría geopolítica sobre la pareja.
Se me aparecen imágenes de otras lecturas, imágenes de hermosas mujeres morenas adornadas con flores, caminando libres por la fragante selva, sabiendo que no está obligada a permanecer con quien no quiere, que la “pareja” no existe mas que para fines sensuales y que ninguna relación está establecida en el “para siempre”.
¿Quién necesita “matrimonio” cuando se vive en una islita que amenaza con sobrepoblarse?
Geografía.
¿Será por eso que el Estado Grande posee el mayor índice de divorcios en el país, divorcios que aseguran la procreación con una y otras parejas?

Sigo cayendo en el profundo vacío del cinismo.
Pero, he de aferrarme a algo.
El panorama no debe ser tan desolador.

Es cierto.
He vivido engañada pero habría que mirar un par de veces alrededor y replantearse las concepciones del mundo. Total que me la paso haciendo teorías a ver cuál pega.
Pensemos otra vez.
Platón dice que somos seres incompletos que vamos por la vida buscando a nuestra otra mitad.
Partiendo de ahí, topo con pared.
No sé ustedes pero yo no estoy incompleta. Hasta un apéndice tengo que según sé, ni falta hace. O sea que tengo piezas de repuesto.
Luego, buscamos the meaningful other.
Es decir, la búsqueda no conlleva amor, es mera fatalidad, predestinación.
A mí eso del destino como que no se me da. Prefiero pensar que las riendas de mi vida las manejo yo, aunque tampoco sea verdad.
También quiero pensar que estar con quien estoy fue producto de una decisión nacida de una libre elección. Y que el embonamiento perfecto de nuestros cuerpos en el abrazo, en el sueño, en la faena, ha sido resultado de un proceso de pulimentación, donde nos hemos perfeccionado como seres para entonces sí, ser el uno para el otro, libremente, y no fatídicamente.
Claro, en el proceso, institucionalizamos relaciones, procreamos e hicimos lo que medio mundo hace pero el punto es… el punto era… tenía moraleja… este… contenía altas y profundas enseñanzas.
Ya me perdí.
Si me encuentro, les hablo.

sábado, 3 de septiembre de 2005

Y tú en el cine sin saber
quién es el malo
mientras la ciudad se llena de árboles que arden.

p.d. 1. No hay ningún mensaje oculto en estas líneas. Es sólo para exorcisar la canción que me persigue todas las mañanas mientras me baño. Y para que sepan QUE ESTA BOCA ES MÍA!!! (Y para que sepan que peda peda pero no se me olvidan tan fácil las letras de las canciones y que puedo teclear sin faltas de ortografía.)

p.d. 2 No encuentro mis cigarros ni lo que quedó del vino. Ah, pinchis. ¿Se lo llevaron?